Caracas, 07 Feb. ABN.- El ex presidente de España, José María Aznar, es objeto de una investigación del Tribunal de Cuentas en Madrid, pues todo apunta a que pagó 2 millones de dólares a una firma de cabildeo de Washington, Estados Unidos, asociada a la mafia cubanoamericana, con el fin de promocionarse en Estados Unidos y obtener la Medalla de Oro del Congreso.
Así lo expresó el destacado analista político e internacional canadiense, Jean-Guy Allard, en un artículo sobre las turbias relaciones del político español con los sectores violentos de Miami que promueven acciones terroristas y desestabilizadoras contra los gobiernos progresistas de América Latina.
La empresa DLA Piper, contratada por Aznar en 2003, representa a la Bacardí, está relacionada con miembros de la mafia cubanoamericana y cuenta entre sus integrantes desde hace unos meses el ex senador Melquides “Mel” Martínez, padrino del Cuban Liberty Council de Miami, grupo que reúne a varios de los más fanáticos partidarios del terrorismo contra Cuba, dice Allard.
Según el artículo del analista internacional, el Consejo de Ministros español aprobó el 26 de diciembre de 2003, en circunstancias que determinará la Justicia de ese país, un contrato por 2,3 millones de dólares (1,7 millones de euros) con la empresa estadounidense de lobbying Piper Rudnick, hoy denominada DLA Piper.
El máximo órgano fiscalizador del Estado español también intenta precisar cómo se esfumaron 300 mil dólares de la suma total aprobada.
DLA Piper, que se dedica a captar a legisladores a favor de sus clientes, tiene entre sus usuarios más famosos a la marca Bacardí, conocida por el financiamiento que provee a organizaciones hostiles a Cuba, incluso a grupos que promueven el uso del terror contra la Isla.
El contrato firmado por la administración de Aznar se hizo bajo el pretexto de “asistir al Gobierno de España en la promoción de relaciones más próximas con los Estados Unidos”. El contrato preveía un monto de 2 millones de dólares mediante sumas mensuales de 100 mil dólares durante veinte meses. El pago inicial fue de 700 mil dólares.
Los abogados Mazón y Martínez, que solicitaron la investigación al Tribunal de Cuentas, consideran que para la obtención de la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos "no debían utilizarse medios públicos", al ser esto una "aspiración personal" de Aznar, que, no obstante, nunca consiguió.
El contrato se firmó en secreto tres meses antes de las elecciones presidenciales de 2004. Los fondos se desviaron a través de la Secretaría de Estado para Asuntos Exteriores e Iberoamérica, según este artículo.
Las regulaciones de la democracia parlamentaria autorizan a los llamados lobbyistas a comprar la complacencia de los políticos a través de contribuciones a sus fondos electorales y otras bondades, concluyó Allard.